The Robey: un sueño hecho hotel

Building – Drone

Este año me tocó cruzar el charco por trabajo y tuve la suerte de poder visitar ciudades tan maravillosas como Miami, Austin y Chicago. Y de hecho, fue aquí donde me enamoré de esta maravilla de hotel con mucha historia.

Os cuento…

Inaugurado a finales de noviembre de 2017, The Robey es el último proyecto de Grupo Habita, una compañía hotelera mexicana que se ha expandido en los Estados Unidos con otros proyectos como el Hotel Americano en Nueva York.

Ubicado en medio de los barrios Wicker Park y Bucktown de Chicago, el hotel cuenta con 89 habitaciones y se encuentra en lo que en su día se llamó el Coyote Building, una torre de estilo art decó inaugurada originalmente en 1929. Como podréis comprobar su apariencia es como la del Flatiron building neoyorquino.

Todas sus habitaciones están distribuidas en 12 pisos y sus interiores son preciosos. Muy rollo estética Mad Men, gracias al buen hacer del dúo de diseñadores belgas Nicolas Schuybroek Architects y Marc Merck x Interiores. Asimismo, cada habitación tiene vistas a los barrios circundantes, mientras que las suites panorámicas ofrecen vistas de 180 grados del horizonte de Chicago. Y sus amenities son geniales, ya que son de la marca Le Labo.

The Robey, que recientemente ha sido galardonado como “El Mejor Nuevo Hotel del Mundo”, recibe su nombre por la calle en la que está ubicada, que anteriormente era conocida como Robey, pero que ahora ha pasado a llamarse Damen Avenue.

Además de su piscina triangular – es pequeñita pero ideal para los días de verano – y de su increíble azotea, desde la que hay unas vistas impresionantes de la ciudad, The Robey destaca por su oferta gastronómica, que viene de la mano del Café Robey, capitaneado por el chef Kevin McAllister, y que se encuentra en la planta a pie de calle del edificio. Para mi, uno de los mejores restaurantes de Chicago, ya que huye de los típicos platos americanos que todos conocemos, y porque apuesta por sabores refinados, con tintes francófonos y con una presentación excepcionales. También cuenta con el bar Up & Up, que se encuentra en el roof top, sirve cócteles con impresionantes mientras te quedas embelesado viendo el atardecer. Y con el Cabana Club, que además de cócteles, sirve platos de inspiración griega. Por si esto fuera poco, cuenta con un lobby complementario, en la parte izquierda del hall, donde hace eventos.

Como os decía, en cuanto puse mis piececitos en este lugar caí rendida ante sus evidentes encantos. Soy muy fan de los hoteles, pero está claro que The Robey es mucho más que un hotel. Se nota que lo han reconstruido con amor, manteniendo su esencia y alma, apostando por los detalles, por el diseño y por un servicio de gran calidad, para ofrecer, en definitiva, una experiencia difícil de olvidar.

*PD: Antes de que os lo preguntéis, esto no es un post patrocinado. Escribo sobre este lugar y sobre tantos otros porque me fascinan. 

**PD: Fotos de Adrian Gaut.

¡Feliz semana!

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