Suburbicon: la peli de Clooney y los Hermanos Coen

Left To Right: Julianne Moore As Margaret And Matt Damon As Gardner In SUBURBICON, From Paramount Pictures And Black Bear Pictures.

Este fin de semana fuimos a ver Suburbicon, el nuevo filme dirigido por George Clooney, cuyo guión ha sido escrito por éste y sus amiguísimos: los Hermanos Coen.

Os adelanto que nos encantó, y no solamente porque tiene la evidente impronta de nuestros admirados Coen, sino porque la cinta es una sátira oscura sobre la autodestrucción del sueño americano, y una crítica al racismo durante la década de los años 50 a través de la representación de un incidente real, que se produjo en un suburbio del noreste de Estados Unidos. Todo ello aderezado por un mensaje directo a la América, que recientemente ha encumbrado a Donald Trump

Como era de esperar, al guaperas de Clooney – hecho que para algunos parece restar puntos a su carrera como director – le han caído alguna que otra crítica, en la que sobre todo le atribuyen la mayoría del éxito a los hermanísimos, y la verdad es que no estoy de acuerdo. Principalmente, porque aunque Suburbicon tiene todos los ingredientes made in los Coen – es decir: personajes que se van complicando la vida a medida que van tomando decisiones más que cuestionables y ruines… – cuenta con su propia personalidad, con su propio ritmo, y con giros, que nos ayudan a enfrentamos a todo tipo de emociones, que van desde la incredulidad y el miedo, pasando por la risa y la angustia…

Para que os hagáis una idea de la trama, tenéis que saber que Suburbicon es el nombre de una urbanización de finales de los cincuenta absolutamente ideal, estéticamente hablando, pero llena de gente aparentemente perfecta, pero cuya verdadera esencia corresponde a la de seres racistas, injustos, llenos de prejuicios, clasistas, falsos, ignorantes, fascistas, y capaces de olvidar cualquier indicio de humanidad con tal de conseguir sus propósitos. De hecho, sus actos y la concatenación de un sinfín de rocambolescas catástrofes… logran tejer un drama kafkiano, repleto de situaciones dramáticas, absurdas, sádicas muchas veces e irrisorias.

Como no podría ser de otra manera, Moore, Damon y Oscar Isaac están increíbles. Juntos y por separado consiguen matrícula de honor en sus respectivos papeles, y además los elevan a un nivel superior, otorgándoles credibilidad, a pesar de la inmoralidad de sus acciones y de ver como “su sueño americano” se resquebraja hasta destruirse.

Noah Jupe, el actor que interpreta al niño protagonista también merece una especial mención. Su interpretación tiene un gran peso en la película y es excelente. Sus gestos y la forma en la que vive cada situación consiguen que nos metamos más y más en esta histriónica sucesión de despropósitos. Un niño, que Clooney nos muestra en los primeros compases como confiado e inocente, pero que a medida que se enfrenta a su trágica realidad… va entrando en la adultez mental, por llamarlo de alguna manera… consiguiendo ser el máximo detonador.

Sin más, lo único que puedo echarle en cara a Clooney es no haber conseguido hilvanar la historia de amistad entre los hijos de ambas familias, ni siquiera en el final; haber dejado la historia racial sin resolver y desconectada de la trama principal; y quizás, no haber mantenido la intriga en las últimas escenas, descifrándonos antes de tiempo parte del desenlace.

En cualquier caso, y a pesar de estos apuntes, os la recomiendo muchísimo, y espero que os guste tanto como a mi.

¡Feliz semana!

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