Segundas oportunidades

Segundas Oportunidades

Conozco a muchas personas, entre las que me incluyo, que en estos momentos de sus vidas se han dado una segunda oportunidad para dedicarse a lo que realmente les gusta, para hacer aquel viaje que siempre desearon, para reinventarse y llegar a ser quienes siempre quisieron ser o simplemente para reencontrarse con alguien al que quisieron.

La vida es larga, pero los días y los meses pasan muy rápido… Sin embargo, nunca es tarde para hacer un alto en el camino, reflexionar y ver si lo vivido es lo que queremos seguir viviendo. Por ello, es quizás a los 30 (a pesar de que considero que cualquier edad es buena para darnos la oportunidad de vivir otra «vida», si es lo que deseamos) cuando nos replanteamos más seriamente los principales pilares en los que se basa nuestra existencia: Amor y Trabajo. Es vidente, que encontrar la ecuación perfecta es prácticamente imposible. Pero sí que podemos aspirar a un equilibrio que nos permita ser felices, a nuestra manera. La perfección no existe… y por eso no debemos aspirar a ella. Sobre todo porqué las personas no somos infalibles y son las experiencias que vivimos las que nos hacen cambiar, madurar y evolucionar. ¡Y ahí es donde reside el éxito!

Por otro lado, ir por la vida con el piloto automático es poco enriquecedor y es la manera de obviar una cantidad de cosas y circunstancias con las que nos topamos diariamente. En muchas ocasiones nos ponen en una encrucijada, en la que la toma de decisiones se ve seriamente afectada por nuestros miedos, pero a su vez es la ocasión perfecta para enfrentarnos a ellos. Por este motivo y desde mi punto de vista, creo la vida hay que vivirla intensamente y sacarle el máximo partido. Siempre surgen oportunidades, pero no todas nos ponen en el camino correcto. Y en este caso, nuestra intuición se convierte en nuestra mejor aliada a la hora de discernir entre lo que nos conviene y lo que no. En cualquier caso, si nos equivocamos, siempre podemos resarcirnos y tratar de ubicarnos de nuevo en el lugar en el que realmente queríamos estar. Porqué nada es definitivo y prácticamente todo tiene la potencialidad de ser cambiado.

Sin más, desde aquí os animo a continuar persiguiendo vuestros sueños. Yo me sumo a la causa. Las segundas, terceras o cuartas oportunidades están ahí para que hagamos uso de ellas. Tan sólo deberemos encontrar el momento oportuno para tomar el impulso necesario y dar el gran salto hacia lo desconocido.  ¿Quien se anima?

Comentarios 1

  1. verónica

    YO me animo!! ahora y siempre!!!
    Sabias palabras Cecilia, muuuuuuy sabias palabras!!!
    Un besoteee

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