¡Ojo al dato!

Ojo Al Dato

A pesar de que he estado unos cuantos días de vacaciones… ¡ya estoy de vuelta! Porque todo lo bueno llega, pero… también se acaba. En cualquier caso, las vacaciones son el bálsamo que necesitamos para hacer un «reset», desconectar, descansar, disfrutar de los pequeños placeres, reordenar nuestras ideas, descubrir lugares y personas y pensar en nuevos proyectos, entre otras cosas.

Para pillar carrerilla y volver a mostraros aquellas cosas que me entusiasman por diferentes motivos… os dejo este primer post «post vacaccional» con datos interesantes pero sobre todo curiosos para que alucinéis tanto como yo…

PD: Podéis leerlos mientras escucháis este temazo.

  • Comer insectos es bueno…

Resulta que los insectos son una fuente de proteínas, calcio y hierro. Y según la FAO alrededor de 2 millones de personas en todo el mundo los consumen de manera habitual, entre ellos los escarabajos, las orugas, las hormigas o las abejas… De hecho, esta organización sostiene que puede ser una posible solución al hambre en el mundo.

  • Dime cómo te llamas y te diré en qué trabajas…

La Universidad Estatal de Wayne ha llevado a cabo una investigación que dice que el nombre y el apellido pueden influirnos a la hora de escoger nuestro futuro profesional y ¡al loro! que, en muchas ocasiones, buscamos profesiones o empresas cuya inicial coincide con nuestra primera letra.

  • Las 10 ciudades más felices

La empresa GFK Custom ha elaborado el informe Top 10 de la felicidad urbana y ha sentenciado que la ciudad más feliz del mundo es Río de Janeiro. El segundo puesto lo ocupan Sídney, Barcelona, Ámsterdam, Melbourne, Madrid, San Francisco, Roma, París y Buenos Aires. Y eso con crisis…

  • La felicidad depende en parte de una proteína…

¿Qué nos hace felices? ¿Qué es la felicidad? ¿Donde podemos encontrarla? El pasado 20 de Marzo se celebró el Día Internacional de la Felicidad según la ONU, ya que se trata de «un derecho humano básico», aunque por desgracia no sea el mismo para todas las personas… Sin embargo, a efectos biológicos, todos los seres humanos la experimentamos de la misma forma. Según científicos de la Universidad de California, a nivel químico, nuestra felicidad está en manos de un péptido, que ejerce de neurotransmisor y que recibe el nombre de hipocretina. Así que la concentración de esta proteína aumenta cuando sentimos emociones positivas e interacciones sociales, mientras que disminuye cuando nos encontramos tristes y abatidos. Y también influye en nuestro estado de ánimo y en el sueño.

  •  El tacto es clave

El tacto es el primer sentido que adquirimos, a pesar de que el amor fue el primer impulso que llevó al desarrollo del cerebro entre nuestros ancestros hace millones de años. Y según un estudio realizado por la Universidad DePauw (EE.UU) ha demostrado que a través del tacto tenemos una enorme e innata capacidad de descodificar emociones y, por lo tanto, de servir de consuelo.

  • La voz que atrae

Está claro que la voz influye en la atracción que sentimos hacia los demás. y según la universidad College de Londres, los hombres prefieren las voces femeninas más agudas, relacionadas con cuerpos más menudos, mientras que las mujeres nos sentimos más atraídas por tonos graves. La investigación apunta que los oyentes pueden llegar a imaginar el cuerpor del emisor a través de su voz.

  • Sí a la siesta

A pesar del debate abierto respecto a si nos beneficia o no… los expertos han llegado a una conclusión y aseguran que mejora nuestro nivel de atención y de concentración y que libera nuestra creatividad, ya que después de esos minutos de sueño se produce una expresión de actividad en el hemisferio derecho. La siesta modélica es de 20 minutos y tras este tiempo nuestro rendimiento puede mejorar en un 34%.

En breve más y mejor…

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