Isla de perros: la nueva maravilla en stop motion by Wes Anderson

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Ayer tuve la oportunidad de asistir al pase de prensa de “Isla de perros”, la nueva película escrita y dirigida por Wes Anderson. Una genialidad la mires por donde la mires, que se estrenará en cines el próximo 20 de abril.

Os cuento…

Su argumento ha sido desarrollado por del propio Wes Anderson junto a Roman Coppola, Jason Schwartzman, y Kunichi Nomura. Y esta preciosa historia está protagonizada por Bryan Cranston, Koyu Rankin, Edward Norton, Bob Balaban, Bill Murray, Jeff Goldblum, Kunichi Nomura, Akira Takayama, Greta Gerwig, Frances McDormand, Akira Ito, Scarlett Johansson, Harvey Keitel, F. Murray Abraham, Yoko Ono, Tilda Swinton, Ken Watanabe, Mari Natsuki, Fisher Stevens, Nijiro Murakami, Liev Schreiber y Courtney B. Vance. ¿Alguien da más?

Queríamos hacer algo medio futurista, y se nos ocurrió la idea de una película en torno a los perros. Siempre me han llamado la atención los perros que viven entre los vertederos, la construcción de un mundo a partir de perros abandonados como telón de fondo.

“Isla de perros” es el noveno largometraje y segunda cinta de animación stop-motion del guionista y director Wes Anderson, y una gran aventura ambientada en Japón dentro de veinte años cuyo telón de fondo es una crisis canina y la histeria colectiva hacia los perros. De hecho, narra la historia de Atari Kobayashi, un niño de doce años, pupilo del corrupto alcalde Kobayashi, que cuando, por orden ejecutiva, todas las mascotas caninas de la ciudad de Megasaki son desterradas a la Isla Basura, decide cruzar el río que los separa a bordo de su mini, en busca de su perro guardián, Spots.  Una vez allí, con la ayuda de sus nuevos amigos caninos, comenzará una odisea épica que decidirá el futuro y el destino de la mismísima Prefectura.

Una historia divertida, emocionante, con mucho humor, acción y amistad, que rinde tributo a la magnitud y belleza del cine japonés – destaca su devoción por el gran realizador nipón Kurosawa -, a la nobleza de los perros y al heroísmo tanto de los perros abandonados y callejeros como de los niños. Además, y como os adelantaba, encierra mucha sabiduría y mensajes para la humanidad, en los que hace especial hincapié en el rechazo a la intolerancia, y en el fuerte vínculo que puede llegar a existir entre un humano y su mascota.

Asimismo, y en lo que respecta al rodaje, lo cierto es que “Isla de perros” rompe con todas las reglas de la animación. No se parece a nada que hayáis visto antes. La animación es salvaje y el nivel de detalle de cada fotograma es asombroso, así como su sublime banda sonora – esta es la cuarta colaboración cinematográfica entre el realizador nominado al Oscar® y el compositor ganador del Oscar® Alexandre Desplat -.

Esta es una historia de perros privados de sus derechos, lo cual es tristemente una experiencia muy real para personas de todos los países y orígenes. Hay muchas personas en esta situación, personas desechables. Y también existe la demagogia del miedo, la clase de miedo que expulsa a todos los perros de Megasaki a una isla para defenderse solitos, algo a lo que también se enfrentan algunas personas.

Otro de sus puntos fuertes es el doblaje: el actor Bryan Cranston dobla la voz de ChiefEdward Norton presta su voz a RexBill Murray interpreta a BossJeff Goldblum a DukeLiev Schreiber le pone voz a SpotsBob Balaban a KingScarlett Johansson a Nutmeg, y Tilda Swinton a Oracle. ¡Están todos geniales! Curiosamente, las únicas voces que han sido traducidas han sido las de los caninos, y no las de los humanos japos. Y los subtítulos solo aparecen para los carteles escritos en japonés o una palabra o frase ocasional.

Los subtítulos no parecían muy divertidos. Cuando los lees, en realidad te centras en ellos durante toda la película y así no escuchas el idioma. La parte del lenguaje de tu cerebro se centra en el texto. Al hacer que hablen japonés sin traducirlo, siento que realmente los escuchas hablando en japonés. No entiendes las palabras, pero puedes entender la emoción.

En lo referente a la producción, “Isla de perros” tuvo una duración de dos años e involucró a más de 670 personas, entre los que se incluían más de 70 miembros en el equipo de marionetas y otros 38 en el departamento de animación. Y es que el stop-motion se encuentra sin duda entre las formas cinematográficas más laboriosas y que más tiempo llevan. De hecho, una de las secuencias más complicada de la película resultó ser la escena en que que se muestra un plano cenital de unas manos preparando sushi. ¡Una obra de ingeniería!

Sin más, os animo a que vayáis a verla muchísimo. Es deliciosa, y ya os advierto que os va a encandilar sin que podáis hacer nada al respecto.

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