El museo de Yayoi Kusama en Japón

Yayoi Kusama

Sigo el arte de Yayoi Kusama desde hace tiempo y me entusiasma. Y es que esta artista japonesa es famosa tanto por sus excepcionales y coloridas obras creadas a base de puntos y patrones en red como por su traumática historia marcada por el abuso. Su infancia fue muy dura, ya que su madre le obligaba a seguir a su padre cuando se iba con sus amantes geishas, y a relatarle con pelos y señales las escenas de sexo presenciadas… Como no podría ser de otra manera, Yayoi quedó horrorizada y traumatizada de por vida. Y desde muy temprana edad empezó a experimentar alucinaciones que muchas veces eran sólo campos llenos de puntos, y que luego se han convertido en una obsesión muy presente en toda su carrera, algo que ella vincula claramente con su ansiedad sexual.

Debido a que mi madre era contraria a que me convirtiera en artista, emocionalmente empecé a ser muy inestable y sufrir crisis nerviosas. Fue desde entonces que empecé a recibir tratamiento psiquiátrico. Al traducir el miedo de las alucinaciones en las pinturas, estuve tratando de curar mi enfermedad. Mi arte mantiene una estrecha relación con mi salud mental.

Esta artista nipona abandonó Japón en 1957 para vivir en los Estados Unidos. Durante su estancia en Nueva york, se posicionó rápidamente como un líder en el movimiento avant-garde, y organizó grandes performances en lugares como el Central Park y el Puente de Brooklyn.

La verdad es que su trabajo es único y comparte algunos atributos del feminismo, minimalismo, surrealismo, Art Brut, pop y expresionismo abstracto, y sobre todo está impregnado de contenido autobiográfico, psicológico y sexual. Además de trabajar con pintura, escultura, performance e instalaciones visuales, Kusama es también novelista y poeta, y ha desarrollado una notable labor en el cine y el diseño de moda.

Hago mis obras para sobrevivir al dolor, al deseo de muerte; pero luego el dolor vuelve a mí una, y otra, y otra vez. Sigo, todavía, en ese proceso de repetición. Pero voy a mantenerme luchando, y voy a darme cuenta de que la lucha terminará, en un instante: sólo cuando me llegue la muerte.

El próximo mes de octubre, su ciudad natal, Japón, la homenajeará con su propio museo en el barrio tokiota de Shinjuku. Un edificio de cinco pisos diseñado por Kume Sekkei, que albergará dos exposiciones cambiantes de la controvertida artista cada año. La primera exposición será “La creación es una búsqueda solitaria, el amor es lo que nos acerca al arte”, podrá visitarse del 1 de octubre al 25 de febrero, y en ella se mostrará una serie reciente de pinturas, “Mi alma eterna”. Las entradas costarán 1.000 yenes, y saldrán a la venta el próximo 28 de agosto con horario, ya que hay una gran expectación.

Sin más, y mientras surge la oportunidad para poder contemplarlas en vivo y en directo, os invito a que disfrutéis de ellas a través de vuestras pantallas.

¡Feliz semana!

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