El mundo flotante de Lartigue

Lartigue Y Su Mundo Flotante

Jacques Henri Lartigue (1894-1986) fue un niño acomodado, aventajado y feliz, que retrató la trepidante evolución de la sociedad moderna del siglo XX. Nacido en una adinerada familia de industriales, con tan sólo 8 años su padre le regaló su primera cámara. Así que buscando el modo de retener a toda costa lo que más le gustaba… encontró en la fotografía el instrumento ideal para conservar esos momentos felices y, de esta manera, poder recrearlos una y otra vez. De ahí que la multitud de álbumes familiares se convirtiesen en sus diarios visuales.

J. H. Lartigue siempre se sintió atraído por la velocidad y se aficionó a los deportes de moda de aquella época, como las carreras de coches, el tenis, el esquí o la natación, e inmortalizó la llegada del coche y los placeres elegantes de la burguesía. Asimismo, también estuvo obsesionado con la posibilidad de volar, y consiguió retener al ser humano en el aire. Y como buen amante de la belleza por encima de todas las cosas… se empeñó en retratar a las mujeres jóvenes y perfectas, huyendo en todo momento de la tristeza que evocaban los estragos propios del paso del tiempo.

Sin embargo, y a pesar de todas esas imágenes maravillosas que reflejaban el entorno privilegiado en el que se encontraba, no se olvidó de la llegada de la revolución industrial ni de sus consecuencias. Y aunque esa vida se alejaba mucho de su realidad, ya que mientras los obreros pasaron del campo a la fábrica… la alta sociedad pasó de la vida social más privada a veranear en la playa y poner de moda la piel morena, no quiso hacer oídos sordos a aquel gran acontecimiento histórico.

Otro aspecto fundamental a destacar es cómo, desde sus inicios, el fotógrafo francés rompió con la fotografía estática. Sus personajes no posaban, sino que saltaban, corrían… y estaban siempre en movimiento. Pasó del retrato inmóvil a la instantánea experimental, con objetos flotantes. Efectos muy contemporáneos, que caracterizaron su estilo y lo convirtieron en un pionero.

En definitiva, “Un mundo flotante” es la primera gran exposición antológica de Lartigue, que reúne las imágenes más representativas de todas sus etapas y de las diferentes temáticas que trató a lo largo de su trayectoria: más de 230 piezas, y entre ellas 18 fotos estereoscópicas -imágenes tridimensionales-.

Una muestra imprescindible, llena de sensibilidad y creatividad, curiosa, divertida y que, sobre todo, ¡no te dejará indiferente!

Caixa Forum Madrid

Paseo del Prado, 36

Hasta el 14 de Junio. De lunes a domingo de 10 a 20 h.

Entrada gratuita.

Comentarios 2

  1. Juanjo

    ¡Ésta no me la pierdo!

    1. cecilecollage

      Te va a encantar!!!

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