El centro del Universo está en Perpiñán

Ce Perpiñán

Hace una semana y media más o menos estuvimos en Perpiñán, la última gran ciudad de Francia antes de la frontera con España. Un lugar lleno de encanto, que sorprende a todo aquel que lo descubre… Y es que a pesar de estar a solo 4 horas de Madrid en tren o a 1 hora en avión, y a 1 hora en coche desde Barcelona, Perpiñán es una gran desconocida. A esta ciudad al pie de los Pirineos y a pocos kilómetros del mar no le faltan atractivos, y lo bueno es que al no tener expectativas, cuando la descubres… caes rendido a sus pies.

Os cuento…

Perpiñán es un crisol de culturas y poblaciones, que han contribuido a su riqueza y personalidad. Durante mucho tiempo estuvo bajo la influencia española, y vivió su edad de oro bajo el reinado de los reyes de Mallorca. De hecho, fue la capital continental del reino y sus principales monumentos así lo atestiguan. Por ello, Perpiñán tiene una idiosincrasia que la hace única: está muy bien ubicada (en Francia, pero con un pie en España), tiene lo bueno del Sur que es la proximidad de sus gentes, su espontaneidad y hospitalidad, y cuenta con lo que todos soñamos: playas, paisajes salvajes donde practicar deportes, abadías románticas, aguas termales para visitar en pareja o familia y una gastronomía característica de las regiones mediterráneas – con más de 200 restaurantes etiquetados con sellos de calidad como Sud de France, Toques Blanches o estrellas Michelin, así como más de 2.000 referencias de vinos -. De entre todas ellas, no podéis dejar de probar  su aperitivo estrella: el mítico Byrrh – una especie de Martini elaborado a base de vino rojo, canela, otras especia y quinina-, cuya fábrica se encuentra en Thuir, y que merece mucho la pena visitar, ya que aquí está la cava de roble más grande del mundo.

Esta localidad tranquila, a la sombra del Canigó, está bañada por el sol y cuenta con una climatología suave a lo largo de todo el año. Destaca principalmente por sus callejuelas sinuosas llenas de encanto medieval y por su buena calidad de vida “à la française”. Aquí se nota que todos están orgullosos de su ciudad, ¡ah! y de su equipo de rugby (hay gran tradición con este deporte). También impresiona por sus contrastes. Lo antiguo y lo nuevo se dan la mano y forman parte de un mismo engranaje. Y un buen ejemplo de ello es el flamante Théâtre de l’Archipel, un teatro cuya maravillosa construcción ideada por Jean Nouvel, y el renovado Museo Hyacinthe-Rigaud, que abrirá sus puertas en junio, y donde próximamente se van a exponer obras inéditas de Picasso. Estos dos nuevos símbolos son un reflejo de la intensa vida cultural de esta ciudad, cuyos exponentes principales son la famosa procesión de San Jordi en abril, la Procesión de la Sanch el Viernes Santo, la fiesta de Sant Joan en junio, el festival ‘Perpignan sur scène’ en julio y sobre todo, el prestigioso festival de fotoperiodismo ‘Visa pour l’image’ en septiembre. Por que aunque la ciudad sea pequeña en dimensiones, está muy viva y llena de actividades para todos los gustos.

Como os adelantaba, otro de los alicientes de Perpiñán es la gastronomía. Voy a recomendaros algunos restaurantes al final de este post para que cuando vayáis tengáis referencias de primera mano. Aquí se come muy bien, y lo mejor es que no es nada caro. Hay más de un restaurante con estrella Michelin como La Galinette regentado por el chef Christophe Comes. Y si os gusta la carne tenéis que saber que en Perpiñán está el mejor restaurante de carne de toda Francia: se trata de Le Divil, cuyo chef Stéphane Balluet no cesa de cosechar éxitos y alabanzas por parte de los más reputados medios gastronómicos.

Por si esto fuera poco, Perpiñán está al lado de la playa y cuenta con lugares tan evocadores como Colliure, un pueblo costero que parece un cuadro de lo bonito que es. Este lugar enamoró a grandes artistas como Dalí, Picasso o Antonio Machado y Patrick O’Brian, Henri Matisse o André Derain, atraídos por la luz de su puerto pesquero y el colorido de sus casas que inmortalizaron en sus lienzos. Este lugar es un must, y lo comprobaréis en cuanto os topéis con él. Además de su luz, de su aire, y de sus aguas cristalinas, Colliure es también famoso por sus anchoas – ¡son de otro planeta! – y por sus atardeceres evocadores. Por ello, os recomiendo que durante la hora bruja os acerquéis al faro y disfrutéis del espectáculo que conforman los últimos rayos del sol mientras acarician las casitas del paseo marítimo y el mar. ¡Una maravilla! Al lado de Colliure está Céret, donde se encuentra el Museo de Arte Moderno. En junio de este año está prevista una gran expo sobre Dalí, que promete mucho, y que no nos vamos a perder.

Asimismo, la ciudad de Perpiñán ha conservado importantes monumentos como el Palacio de los Reyes de Mallorca, una fortaleza del siglo XIV; el Castillet, emblema de esta localidad, y que fue por turnos castillo, puerta de la ciudad y prisión o también el Campo Santo -el claustro cementerio más grande de Francia-; la Iglesia de los Dominicos; la catedral gótica de San Juan Bautista ; el conjunto funerario de Saint-Jean, el claustro-cementerio más antiguo de Francia; la lonja, el primer tribunal marítimo del mundo; el barrio judío; o el  carismático Hotel Pams, cuyos orígenes se remontan al siglo XIII. Este edificio palaciego perteneció a una familia de productores de papel de cigarros, y su riqueza interior refleja el esplendor que tuvo el comercio de telas desde dicho siglo hasta el XVI. En la actualidad, este palacete es la sede del festival internacional de fotoperiodismo ‘Visa pour l’image’, que se celebra cada año durante las dos primeras semanas de septiembre. La verdad es que hay mucho que ver…

La oferta turística es bastante amplia. Desde campings, apartamentos, casas rurales o de lujo como el Riberach, donde podréis dormir en una antigua cava restaurada con un estilo que conjuga perfectamente historia y modernidad, o el Can Artists, que resulta una estancia memorable. Se trata de un hotel boutique de diseño, ubicado en el centro de la ciudad, y donde las creaciones de Le Corbusier y el buen gusto de su dueña te dejan exhausto por tanta belleza.

Lo cierto es que cualquier opción es buena para perderse en tan bella región y gozar de todos sus encantos. Así que ya lo sabéis, si todavía no habéis estado, ya estáis tardando, porque os va a encantar. ¡Palabra!

* Fotos: Ely Sánchez

¡Feliz semana!

* Fotos instagram: @cecilecollage

  • Recomendaciones

Donde comer:

Le Galinette

Le Divil

Arbequina

L’Almandin

Le 5ème péché

Donde alojarse:

Can Artists

Hotel Centro del Mundo

Hotel Le Mercure

Le relais des Trois Mas

Riberach

Villa Duflot

L’Ille de la Lagune (isla de Saint Cyprien)

Qué ver y visitar:

Cerámicas Sant Vicens

Pastelerías del mejor pastelero del mundo tanto en Perpiñán como en Colliure: Olivier Bajard.

Caves Byrrh

Los pueblos de la costa bermeja como Argelès-sur-Mer, Colliure, Castellnou, Banyuls…

Arte urbano en las calles de Perpiñán con obra de Vinz Feel Free, entre otros.

Cómo ir:

En el AVE desde Madrid o Barcelona.

En coche por la autopista A9 desde la ciudad condal.

En avión desde Madrid o Barcelona.

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